domingo, 2 de septiembre de 2007

todos contentos

Fue un hermoso día mientras dormía: afuera estaba soleado, la gente estaba contenta, y paseaban por las veredas de mi barrio. Muchos visitaban la iglesia y algunos dejaban su limosna a los mendigos. Ella se fue, me acosté en la cama revuelta y dormí toda la tarde mientras era un día hermoso afuera.